Comprar reposts en Instagram: qué recibes y qué no
Comprar reposts en Instagram es pagar para que otras cuentas vuelvan a publicar tu contenido. Aquí te contamos qué se entrega de verdad, qué no puedes elegir y cuánto cuesta.
Qué es un repost y en qué se diferencia de un compartido
Un repost es lo que pasa cuando otra cuenta vuelve a publicar tu contenido en su perfil o en sus historias. Tu foto o tu vídeo sale del sitio donde lo subiste y aparece en el perfil o en las historias de otra persona, con tu nombre de usuario encima. Sigue siendo contenido tuyo, pero enseñado desde una cuenta que no es la tuya.
Un compartido no es lo mismo, aunque mucha gente los mezcla. Compartir es pulsar el avión de papel y mandarle la publicación a alguien por mensaje privado. Eso lo ve una persona, la que lo recibe, y ahí se acaba. El repost queda a la vista de quien siga a la cuenta que lo publica. Si lo que buscas es el envío por mensaje, eso es otro servicio: los compartidos.
Por eso los dos números crecen en sitios distintos dentro de tus estadísticas. Un compartido suma en el contador de envíos. Un repost es una publicación nueva en otro perfil, o una historia nueva en otra cuenta. Conviene tener claro cuál de los dos pides antes de pagar.
Qué hace falta para pedirlos: el enlace, nunca la contraseña
Para comprar reposts en Instagram solo hace falta el enlace de la publicación. Abres el post, copias su dirección y la pegas al hacer el pedido. Nada más. No te vamos a pedir la contraseña, ni un código de acceso, ni permiso dentro de la aplicación. Sin ese enlace no hay pedido, porque no habría nada que volver a publicar.
La cuenta tiene que estar en público mientras dure la entrega. Si el perfil está en privado, la publicación no se puede abrir desde fuera y el trabajo se queda parado. Pasa lo mismo si borras el post o lo archivas a mitad: lo que ya no existe no se puede republicar, y esa parte del pedido se pierde.
Si cambias el nombre de usuario después de pagar, avísanos por contacto. El enlace antiguo deja de funcionar y hay que corregirlo antes de que la entrega siga.
Dónde acaba tu publicación: esto no lo puedes elegir
Aquí viene la parte incómoda, y preferimos decirla antes de que pagues. No puedes elegir en qué cuentas aparece tu contenido. No hay una lista para marcar perfiles, ni un filtro por país, ni por tema, ni por número de seguidores. Pides una cantidad y el trabajo se reparte entre las cuentas disponibles en ese momento.
Eso significa que tu publicación va a estar en sitios que tú no controlas y que probablemente no llegues a ver. Puede aparecer al lado de contenido que no tiene nada que ver contigo. Nosotros tampoco elegimos esos perfiles uno a uno, así que no podemos enseñarte de antemano dónde va a salir.
Si esa idea te incomoda, es una razón válida para no comprar reposts y quedarte con algo que se queda dentro de tu propia publicación, como los guardados o los likes. Preferimos perder una venta antes que darte una sorpresa desagradable.
Cuánto cuesta y cómo se paga
Los reposts empiezan en 1,09 €. Ese es el precio de entrada y sube según la cantidad que pidas. Puedes ver todas las cantidades con su precio en la página de reposts, y compararlas con el resto de servicios en precios.
Se paga con PayPal, en euros. No hay que crear una cuenta en la tienda ni dejar un teléfono. Eliges, pagas y recibes un correo de confirmación con el resumen. Guardamos lo justo para atender el pedido y responderte si algo va mal.
Una cosa que sí conviene saber antes: la recarga de 30 días solo existe en seguidores. Los reposts no la llevan. Si una cuenta borra más adelante la publicación que había republicado, ese repost desaparece y no se repone.
Qué cambia de verdad y qué no
La entrega empieza tras el pago y llega escalonada, no de golpe. No damos una hora exacta porque depende de cuántas cuentas estén trabajando ese día. Un pedido pequeño suele moverse antes que uno grande, pero preferimos no darte un plazo que luego no podamos cumplir.
Lo que compras es exactamente eso: que tu publicación aparezca republicada un número de veces. No compras ventas, ni clientes, ni que Instagram enseñe más tu perfil. Nadie puede venderte eso, y quien te lo prometa te está contando un cuento. Si alguien llega a tu perfil por un repost y se queda, será por lo que ha visto ahí.
Tampoco cambia el alcance de tu publicación de forma automática. Un repost pone tu contenido delante de otro público, y ese público hace lo que quiere: mirarlo, pasar de largo o entrar a ver quién eres.
Cómo se pide, paso a paso
Eliges la cantidad en la página del servicio, pegas el enlace de la publicación y pagas con PayPal. Después recibes el correo con el resumen. Si quieres repasar el proceso entero antes de gastar nada, está explicado en la página del pedido.
Un consejo honesto: la primera vez, empieza por la cantidad más pequeña. Así ves cómo llega, cómo se reparte y si te convence, sin gastar mucho. Subir la cantidad después es fácil; deshacer un pedido grande que no te ha gustado, no.
Si el pedido se queda parado, escríbenos con el número de pedido y el enlace y miramos qué ha pasado.
Preguntas frecuentes
Las dudas que todo el mundo tiene antes de pagar.
¿Es lo mismo un repost que un compartido?
No. Un compartido va por mensaje privado y lo ve solo quien lo recibe. Un repost es tu publicación republicada en el perfil o en las historias de otra cuenta.
¿Puedo elegir en qué cuentas aparece mi publicación?
No. No hay filtro por país, por tema ni por tipo de perfil, y son cuentas que ni tú ni nosotros controlamos.
¿Necesitáis mi contraseña?
No, nunca. Solo el enlace de la publicación, y que el perfil esté en público mientras dure la entrega.
¿Qué pasa si borro la publicación a mitad del pedido?
Lo que ya no existe no se puede republicar, así que esa parte se pierde. Déjala publicada hasta que termine la entrega.
¿Los reposts llevan la recarga de 30 días?
No. Esa recarga solo existe en seguidores. Si una cuenta borra después su repost, no se repone.